Qué es GNU/Linux: GNU/Linux es, a simple vista, un Sistema Operativo. Es una implementación de libre distribución UNIX para computadoras personales (PC), servidores, y estaciones de trabajo. Fue desarrollado para el i386 y ahora soporta los procesadores i486, Pentium, Pentium Pro y Pentium II, así como los clones AMD y Cyrix. También soporta máquinas basadas en SPARC, DEC Alpha, PowerPC/PowerMac, y Mac/Amiga Motorola 680x0.
Como sistema operativo, GNU/Linux es muy eficiente y tiene un excelente diseño. Es multitarea, multiusuario, multiplataforma y multiprocesador; en las plataformas Intel corre en modo protegido; protege la memoria para que un programa no pueda hacer caer al resto del sistema; carga sólo las partes de un programa que se usan; comparte la memoria entre programas aumentando la velocidad y disminuyendo el uso de memoria; usa un sistema de memoria virtual por páginas; utiliza toda la memoria libre para cache; permite usar bibliotecas enlazadas tanto estática como dinámicamente; se distribuye con código fuente; usa hasta 64 consolas virtuales; tiene un sistema de archivos avanzado pero puede usar los de los otros sistemas; y soporta redes tanto en TCP/IP como en otros protocolos.
El movimiento al rededor de GNU/Linux: Más allá de todas estas notables características técnicas, GNU/Linux es mucho más que lo dicho anteriormente. Lo que hace realmente único a GNU/Linux entre otros sistemas operativos es que conlleva una idea del modo en que debería desarrollarse el software.
Los componentes de un sistema GNU/Linux no están en el dominio público, ni son shareware. Son lo que se llama "software libre". Esto significa que el código fuente está disponible a todo el que lo quiera y siempre lo estará. El software libre puede ser vendido o regalado, a discreción de todo aquel que posea una copia, pero a todo aquel que lo distribuye se le obliga a distribuirlo con el código fuente. Todo esto esta reglamentado por la Licencia Pública General GNU (GPL). Esta licencia se encarga de que GNU/Linux permanezca siempre libre.
Linux sigue con el modelo de "desarrollo abierto". Se desarrolla por un grupo no estructurado de programadores de todo el mundo unidos a través de la Internet. Todas las nuevas versiones se liberan al público, se consideren o no con "calidad de producción". El método que se sigue para determinar si se tiene una versión estable o no es el siguiente: Las versiones se numeran como x.y.z; aquellas con y par son versiones estables; aquellas con y impar son versiones de desarrollo. Por ejemplo, la versión 1.2.13 es estable; la 2.1.44 es de desarrollo. La última versión estable es la 2.2.10. Sin embargo, este modelo de desarrollo abierto mantiene siempre la última versión disponible, y las nuevas versiones se liberan cada pocas semanas. En ocasiones las funciones nuevas contienen errores, pero con cientos de personas en Internet probando y leyendo el código fuente suelen corregirse en cuestión de horas.
Todo esto resulta en un sistema de alta calidad tecnológica, con menos errores que los sistemas comerciales, a un costo cero o muy bajo y con la disponibilidad del código fuente que permite aprender, modificar o ayudar al desarrollo del sistema.
Historia de Linux, GNU y el software libre: En 1971, cuando Richard Stallman empezó su carrera en el MIT, el trabajaba en un grupo que usaba exclusivamente software libre. Hasta las grandes compañías distribuían software libre. Los programadores tenían la libertad de cooperar entre ellos y usualmente la ejercían.
Hacia la década del 80, la mayoría del software se había vuelto propietario, o sea, tenía dueños que prohibían y evitaban la cooperación entre los usuarios. Esto hizo que en 1983, Richard Stallman concibiera laFree Software Foundation (Fundación software libre, FSF) y en ésta el proyecto GNU como una forma de recuperar el espíritu cooperativo de los primeros días de la computación, y posibilitar nuevamente la cooperación sacando los obstáculos impuestos por los dueños del software propietario.
El proyecto GNU consiste en el desarrollo de un sistema operativo y juego de aplicaciones totalmente libre y compatible con UNIX. El proyecto incluye desarrollar una versión libre de cualquier aplicación que no se disponga libre. De esta forma, una computadora puede estar equipada con 100software libre y cumplir cualquier función; esto incluye el sistema operativo y todos los programas que uno necesite para cualquier función. Ya que sin un sistema operativo no puede usarse una computadora, se tomó esto como punto de partida para el proyecto GNU.
En 1990, se habían encontrado o escrito la mayoría de los componentes mayores del sistema operativo excepto uno: el kernel o núcleo. Para ese entonces, Linux comenzó como proyecto personal del entonces estudiante Linus Torvalds, que se basó en el Minix de Andy Tanenbaum (profesor que creó su propio clon de UNIX para PC-XT para usarlo en su docencia). Combinando Linux con el resto del sistema GNU se llego a la meta inicial de un sistema operativo libre: El sistema GNU basado en Linux. Se estima que hoy hay millones de usuarios de GNU/Linux (ver http://counter.li.org).
Actualmente Linus lo sigue desarrollando, pero a estas alturas el principal autor es la red Internet, desde donde un gigantesco grupo de programadores y usuarios aportan su tiempo y ayuda, tanto al núcleo Linux como al resto de las aplicaciones. La FSF continúa con el proyecto GNU desarrollando otras aplicaciones que todavía no tienen su versión libre.
¿Qué hardware se necesita para correr GNU/Linux?: Debido a su eficiente aprovechamiento de recursos, GNU/Linux tiene requisitos de hardware mínimos muy bajos: Una configuración mínima puede ser una 386 SX/16 con 1MB de RAM, y una diskettera (más teclado, placa de vídeo, monitor, etc.). Esto es suficiente para arrancar y entrar al sistema.
Para tener un sistema con todos los comandos importantes y una o dos aplicaciones pequeñas se requieren alrededor de 10 MB de disco duro.
Para un sistema más completo, se aconsejan 4 MB de memoria, u 8 si se piensa utilizar una interfaz gráfica. Si se vana tener muchos usuarios y/o muchos procesos a la vez, serían aconsejable hasta 16 MB. 32 MB es más que suficiente para cargas pesadas a un máximo rendimiento. En lo que respecta a disco duro, depende de las aplicaciones que se instalen, se va desde los 10 MB básicos hasta los 350 MB de una distribución instalado con varias aplicaciones (incluye compiladores, paquetes de oficina, interfaz gráfica, etc.). Obviamente, un procesador más veloz siempre será ventajoso. El coprocesador matemático nuca es requisito, pero acelera aquellas aplicaciones de calculo de punto flotante intensivo.
GNU/Linux frente a los otros sistemas operativos: GNU/Linux es una muy buena alternativa frente a los demás sistemas operativos. Más allá de las ventajas evidentes de costo, ofrece algunas características muy notables.
En comparación con las otras versiones de Unix para PC, la velocidad y confiabilidad de GNU/Linux son muy superiores. También está en ventaja sobre la disponibilidad de aplicaciones, ya que no hay mucha difusión de estos otros Unixes (como Solaris, XENIX o SCO) entre los usuarios de PC por sus altos costos.
Comparado con sistemas operativos como los diferentes Microsoft Windows, GNU/Linux también sale ganando. Los bajos requisitos de hardware permiten hacer un sistema potente y útil de aquel 486 que algunos guardan en un armario. Esta misma característica permite aprovechar al máximo las capacidades de las computadoras más modernas. Es poco práctico tener una PC con 16 Mb de RAM y ponerle un sistema operativo que ocupa 13 (que es lo que reporta sobre Windows 95 el System Information de Symantec). No solo es superior respecto a el sistema de multitarea y de administración de memoria, sino también en la capacidades de networking (conectividad a redes) y de multiusuario (aún comparando con sistemas multiusuario como NT). La única desventaja de GNU/Linux frente a estos sistemas, es la menor disponibilidad de software, pero este problema disminuye con cada nuevo programa que se escribe para el proyecto GNU, y con algunas empresas que están desarrollando software comercial para GNU/Linux.
¿De donde es el origen?: El origen de Linux estuvo inspirado en MINIX, un pequeño sistema Unix desarrollado porAndy Tanenbaum. Las primeras discusiones- sobre Linux fueron en el grupo de noticias comp.os.minix, en estas discusiones se hablaba sobre todo del desarrollo de un pequeño sistema Unix para usuarios de Minix que querían más.
¿De donde surgió?: Surgió a partir de un propósito de la Junta de Extremadura para proporcionar un ordenador por cada dos alumnos en las escuelas de la comunidad autónoma. Haciendo cálculos, la inversión necesaria para comprar las licencias de los sistemas operativos y programas de ofimática necesarios para instalar en los ordenadores de los centros ascendía a alrededor de 30 millones de euros. Un gasto que, añadido a la compra del hardware y adaptación de las aulas, hacía casi inviable el proyecto.
¿Para que se utiliza?: Hay muchas razones por la cual linux es mas seguro, la primera es el control sobre los usuarios, en windows, cualquier usuario puede borrar practicamente cualquier archivo, se importante o no, cambiar configuraciones, etc, y esto puede usarse para fines no muy agradables. en cambio en linux, los usuarios estan controlados y solo pueden hacer lo que el root les permite, asi que la unica manera de realmente dañar el sistema es siendo root, y no cualquier usuario. tambien estan los virus, que en linux no hay, o los hay en cantidades minimas
lunes, 3 de mayo de 2010
martes, 27 de abril de 2010
Aztecas
Introducción
Los mexicas fueron el último pueblo mesoamericano que condensó una rica y compleja tradición religiosa, política, cosmológica, astronómica, filosófica y artística aprendida y desarrollada por los pueblos de Mesoamérica a lo largo de muchos siglos. Junto con los mayas son el tema más estudiado de la historia mesoamericana dado que se conservan fuentes documentales y arqueológicas, así como numerosos testimonios hechos en su mayoría de forma posterior por sobrevivientes de la Conquista de México. La numerosa cantidad de estudios sobre los mexicas hechos por investigadores de todo el mundo hace difícil una síntesis o un panorama general por la especialización de los estudios y las numerosas polémicas, que han permitido desechar conceptos y términos indígenas inadecuados apoyados en la lingüística, la antropología y la arqueología, los cuales durante muchos años fueron usados por estudiosos de los mexicas, basados en interpretaciones modernas y en muchos casos eurocentristas.
La mitología mexica, siendo muy diversa, pero hecha bajo el mandato virtual de Tlacaélel, situó el origen mítico en Chicomóztoc (náhuatl: chicome-oztotli-co, 'Lugar de las siete cuevas' )?, sitio relacionado con Aztlán — de donde viene el etnónimo azteca —, aunque no existe consenso sobre el punto exacto donde se encuentre el sitio por tratarse de un sitio mítico. La lengua de los mexicas era el náhuatl clásico, que actualmente es la lengua indígena con la mayor comunidad lingüística en México. El etnónimo azteca fue popularizado por investigadores muy posteriores a su tiempo. Sin embargo, cabe mencionar que los mexicas no se llamaban a sí mismos de esa forma, sino que fue resultado de una mala designación posterior; y que las crónicas posteriores los nombraron en todo momento como «mexicanos» o «los de México».
A la llegada de los españoles, los mexicas mantenían relaciones de tensión con los altépetl sometidos, a los que les imponían fuertes cargas tributarias. Esta situación fue aprovechada por los recién llegados en 1519, que rápidamente establecieron alianzas con los zempoaltecas y los tlaxcaltecas. Tras la caída de México-Tenochtitlan, la élite gobernante mexica fue sometida e integrada gradualmente a la sociedad colonial, recuperando muchos de ellos cargos y privilegios. El resto de la sociedad mexica sufrió una serie de colapsos -principalmente el demográfico- en todas sus estructuras pero fueron muchas las continuidades y resistencias que permanecieron por mucho tiempo y hasta nuestros días en los pueblos indígenas de México, aunque el grueso de la población entró en un proceso de una caída demográfica histórica en menos de un siglo sufrida por todos los pueblos indígenas por las nuevas enfermedades europeas y la explotación española.
Terminología
Atl Tlachinolli.
En la historiografía de mesoamerica aparecen los términos nahuas, mexicas y aztecas como vagamente equivalentes. Sin embargo, no deben ser tomados como sinónimos. Estos tres términos aparecen cuando se habla de los habitantes que se situaron en el Valle de Anáhuac, principalmente en el islote de Tenochtitlan durante el siglo XVI:
* El término nahua se refiere todos aquellos que hablaron o actualmente hablan la lengua nahua (náhuatl). Durante la conquista, los habitantes de la Gran Tenochtilan eran en su mayoría nahuas, sin embargo no eran los únicos de Mesoamérica. Y existían enclaves nahuas en todo el centro de México e incluso tan al sur como El Salvador (señoría de Cuscatlán) y Nicaragua (Nicaraos).
* Los nahuas que habitaban en las zonas de Tenochtitlán y de Tlatelolco eran conocidos como "mexicas" debido a que se autodenominaban a sí mismos mēhxicah. Las crónicas españolas del siglo XVI modificaron la palabra y los nombraron "mexicanos". Tal cual es como aparecen en la historia colonial. Sin embargo, los nahuas de Tezcoco y Tlacopan que participaron como aliados de los mexicas y a veces son considerados parte de los aztecas por tener el mismo origen, se denominaban a sí mismos acolhuas y tepanecas respectivamente.
* Finalmente desde el siglo XIX en adelante, la mayoría de historiadores fuera de México han usado el nombre la denominación de "azteca", para referirse a los mexicas (y frecuentemente también a sus aliados de la triple alianza). El nombre azteca se refiere al mito narrado por las crónicas coloniales según la cual los mexicas, los acolhuas y los tepanecas habían salido de un lugar llamado Aztlán.
Historia
Orígenes
Coatlicue, la madre de los dioses mexicas. Museo Nacional de Antropología, Ciudad de México.
Artículo principal: Origen de los mexicas
El origen de los mexicas se sitúa entre los grupos hablantes de náhuatl del norte del actual México y antecesores de los asentados durante la llamada etapa chichimeca. Tradicionalmente se pensó que hubo una división rasa entre Aridoamérica — con grupos cazadores-recolectores principalmente — y Mesoamérica, con pueblos sedentarios y agricultores. Por los estudios más recientes se sabe que no fue así y que la diversidad étnica permitió a muchos grupos de origen chichimeco poseer diversos grados de estratificación y sedentarismo, según las variantes regionales y las condiciones ambientales donde se asentaron. Por ello al tener un contacto mayor con grupos mesoamericanos adoptan modos y usos civiles que tenían ya de alguna forma en el norte del actual México.
En el siglo XII ocurrió la desintegración de Tollan, provocando ello una dispersión demográfica de grupos tolteca-chichimecas que avanzaron sobre Cholula, ocupándola luego de derrotar a los grupos olmeca-xicalancas ahí asentados con la ayuda militar concertada por los jefes Icxicóuatl y Quetzalteueyac, líderes de los cholultecas, en Chicomoztoc. Ahí obtuvieron el apoyo de los totomiauque, los cuauhtinchantlacas, los acolhúas chichimecas, los texcaltecas o tlaxcaltecas, los malpantlecas, los zacatecas y los tzauctecas. Dicha alianza militar derrotó a los olmeca-xicalancas asentados en el altiplano central de los altepetl de Xochimilco, Ayapanco, Teciuhquemecan, Texalucan, Tilihuacan, Cuiloc y Auzolco, provocando el asentamiento y procesos mayores de interrelación étnica.[cita requerida] Grupos chichimecas inmigrantes del norte no cesarán de migrar hacia el Altiplano Central y los valles de Puebla y Tlaxcala, originando mayores conflictos y alianzas entre altépetl.
Dicha migración dio origen a la formación de núcleos poblacionales, teniendo como el más importante de los siglos XII y XIII a Chalco-Amaquemecan, que agrupó cuatro enormes cabeceras con doce señoríos y dieciocho grupos étnicos.[cita requerida] La estructura derivada de estos pueblos que integran altépetl de mayor o menor poder será a la que los mexicas lleguen como la última gran migración hacia el centro del país en búsqueda de un sitio para asentarse, dado que el uso general en la resolución de conflictos no se hacía por lo general con la parte bélica que implicaba la conquista de un altépetl o su destrucción, sino la migración, integrando o desintegrando señoríos (como el caso de Xaltocan con los otomíes) y disponiendo de la movilidad de amplios grupos de poblaciones por parte de los ganadores.
Llegada a la Cuenca de México
Primera página del Códice Boturini.
Los mexicas fueron la última gran migración chichimeca al Altiplano Central, lo cual ocurrió entre los siglos XII y XIV. El mito mexica oficial enuncia su origen mítico en Aztlán, una isla originaria de donde partieron por designios divinos. La evidencia histórica muestra — a excepción de las hipótesis de Wigberto Jiménez-Moreno y Paul Kirchoff que las sitúan en la isla de Mexcaltitlán Nayarit o en el sur de Guanajuato, respectivamente — que la idea de Aztlán responde como muchos otros simbolismos y difrasismos mexicas, a una concepción mítica y arquetípica del islote de México-Tenochtitlan, en el que el mito se fraguó ya con el esplendor de dicha urbe, además de que las fuentes documentales mencionan una asimilación de lo mesoamericano desde las primeras etapas de la migración. Según los mexicas, la salida de la isla se hizo en siete grupos o calpultin del que era el más fuerte los huitznahuaque, que tenían como dios tutelar a Huitzilopochtli, acompañados de los teomamaques o sacerdotes que portaban los diversos tlaquimilollis o bultos sagrados, que contenían despojos de los antepasados o diversos objetos muy sagrados para las aún tribus.
El Códice Boturini enuncia la ruta oficial hecha por los mexicas, que incluyó sitios de Hidalgo y México de los que fueron sucesivamente expulsados. Para este tiempo muchos altépetl ya contaban con siglos de asentamiento y con un grado superior de civilización y asimilación de la tradición mesoamericana, de la que los mexicas abrevarán todo su conocimiento. El altépetl de Texcoco de los acolhúas incluso en la etapa de mayor esplendor mexica siguió conservando supremacía intelectual sobre México-Tenochtitlan (con una amoxcalli o casa de los libros esplendorosa) y una postura moral sobre los mexica de tipo noble y como poseedores de una toltecáyotl más antigua.
Al arribar a la Cuenca de México los mexicas encontraron un panorama político complejo y asentado, así como el sometimiento por parte de los tepanecas de Azcapotzalco a casi todos los altepetl. Luego de salir expulsados de Chapultepec por los altépetl de Azcapotzalco, Xaltocan, Culhuacan y Xochimilco, se asientan en Tizapan, dominio territorial de Culhuacan, el cual abandonan por la dureza de las condiciones y un enfrentamiento con los culhuacas, yendo hacia la región de Texcoco antes de elegir un islote donde ya existían asentamientos previos, según evidencias arqueológicas.
Según la historia oficial aceptada, en un islote al poniente del Lago de Texcoco, fundaron los mexicas México-Tenochtitlan en el año 2 Calli o 1325 en donde se cumplió, según el mito oficial, la profecía de un águila devorando una serpiente sobre un nopal. Ahora se sabe que los mexicas se establecieron previamente en diversas poblaciones, incluso fundaron algunas ciudades (como ejemplo Huixachtitlan), la información codificada en los documentos revela que ya habitaban el islote desde 1274. El asentamiento final incluyó la aceptación de Azcapotzalco como altepetl supremo, tributándole periódicamente y una condición general de obediencia. El islote estaba crecido de tulares, carrizos y una rica diversidad acuática que les permitirá la subsistencia así como una posición militar estratégica, si bien los primeros años sus condiciones de vida serán precarias.
Territorio
La Cuenca de México en el Posclásico tardío.
Localización
México-Tenochtitlan estaba ubicado sobre un islote al occidente del Lago de Texcoco, en la zona lacustre de la Cuenca de México. El dominio mexica ocupó la mayor parte del centro y sur de la actual República Mexicana, se extendía, desde el poniente del valle de Toluca, abarcando casi todos los estados de Veracruz, Puebla, en el centro, Hidalgo, México y Morelos, en el sur; gran parte de los estados de Guerrero y Oaxaca, así como la Costa de Chiapas hasta la frontera con Guatemala. Sin embargo, quedaban fuera de su dominio los señoríos de Meztitlán (en Hidalgo), Teotitlán y Tututepec (en Oaxaca), purépechas (en Michoacán), Yopitzingo (en Guerrero) y Tlaxcala.
La Cuenca de México es una entidad geográfica de más de 7800 kilómetros cuadrados de superficie que se localiza en la parte meridional del Altiplano Central en la República Mexicana. Se trata de una cuenca limitada por cadenas de altas montañas en forma de anfiteatro, que tenía en medio un sistema lacustre integrado por los lagos Zumpango, Xaltocan, Texcoco, Xochimilco y Chalco. Donde el nivel era bajo y las aguas dulces, como en los lagos de Xochimilco y Chalco, era posible el cultivo chinampero. Entre los 2270 y los 2750 metros sobre el nivel del mar está comprendida la zona de somonte, cuyas tierras fértiles son propicias para el desarrollo de bosques así como para la práctica agrícola extensiva. A partir de los 2750 metros sobre el nivel del mar las laderas están dominadas por bosques de coníferas y pobladas por fauna mayor. Pese a estar situada al sur del Trópico de Cáncer, la cuenca de México contaba en la época prehispánica con un clima templado con precipitaciones medias de 700 milímetros anuales.
Estado
Artículo principal: Estado Mexica
Sus armas eran: Lanza de madera con punta de obsidiana, el arco y la flecha con punta de obsidiana, y la macana llamada macuahuitl que era un barrote o garrote de menos de un metro de largo con afiladas hojas de obsidiana incrustadas (capaces de matar o herir gravemente) y el átlatl, palanca para arrojar jabalinas tan efectiva que incluso podía atravesar mallas de acero (como lo experimentaron los españoles). Para defenderse tenían un escudo llamado chimalli hecho de madera y reforzado con tela o pieles ricamente pintadas y decorados con plumas; yelmos de madera zoomorfos cubiertos con cuero también decorados y como armaduras cotas de algodón acolchado, de un tejido tan apretado que las flechas no lo atravesaban.
Los altépetl sometidos por el pueblo mexica no formaban un sistema político unificado sino, mejor dicho, un sistema de tributo a Tenochtitlan. Entre los pueblos nahuas, el dirigente más importante era llamado huey tlatoque ('gran jefe'), también conocido como huey tlatoani ('el que habla').
Después de la formación de la Triple Alianza, el modelo político mexica se asentó definitivamente como una monarquía electiva. Un consejo se encargaba de elegir al huey tlatoani, el cual, ya elegido, le daban facultades absolutas y sin restricción. Sin embargo, se sospecha que un huey tlatoani, Tízoc, fue envenenado por el consejo, por ser considerado inepto y débil. Es destacable que factores religiosos y cosmogónicos incidan en la formación de un gobierno tripartita como el de la Triple Alianza (donde México-Tenochtitlan llevaba el mayor poder y la mayor parte proporcional de tributos) luego de la derrota del poderío tepaneca y el sometimiento del altepetl de Azcapotzalco, ya que no fue la primera vez en formarse gobiernos de ese tipo.
Al momento de gobernar Moctezuma Xocoyotzin tributaban otros 38 altépetl (según el Códice Mendoza), en donde el tributo era el elemento central de sometimiento así como la cesión de tierras donde trabajaban labriegos de paga (mayeques) y el producto obtenido iba directamente al tlatoani; la aceptación de la deidad principal mexica, el suministro de hombres a los contingentes militares, el avituallamiento de los mismos al paso hacia una campaña de conquista y dirimir asuntos políticos y jurídicos en Tenochtitlan. Por ello es impreciso hablar de un imperio, dado que Tenochtitlan no buscaba una extensión geográfica per se o una unidad estatal o nacional sino un mayor allegamiento de recursos y obediencia al huey tlatoani. Fueron los más los altepetl que prefirieron tributar en lugar de recibir una expedición militar que quemara su templo principal y arrojara su deidad por las escalinatas (símbolo incluso representado iconográficamente en los códices de sometimiento de un altepetl).
En los altepetl más importantes residía además un calpixque o recaudador que centraba su actividad en la tributación. Los altepetl que aceptaban de forma expresa el dominio mexica les era permitido mantener sus formas y organizaciones administrativas y políticas así como deidades siempre y cuando fueran debajo de Huitzilopochtli. Solo en regiones importantes, de contención a otras etnias o donde había una rebelión abierta residían funcionarios mexicas con atribuciones de tlatoanis. Por más de 50 años y hasta la tasación hecha por el oidor Valderrama esta estructura se mantendrá con pocos cambios en los pueblos indígenas del centro de la Nueva España.
Ciudad
Artículo principal: México-Tenochtitlan
Escultura que rememora el momento en que los mexicas encontraron la señal para la fundación de su ciudad (Tenochtitlán) dada por Huitzilopochtli. La escultura se encuentra en la Ciudad de México.
Originalmente, Tenochtitlan fue construido en un pequeño islote en el lago de Texcoco primitivo que de forma sucesiva fue ampliado artificialmente hasta quedar unido a los islotes de Tlatelolco, Nonoalco, Tultenco y Mixhuca, mediante una ingeniería hidráulica de rellenos, pilotes y canales internos, así como diques contenedores de aguas y puentes hasta alcanzar unos 13,5 kilómetros cuadrados. No existe un consenso sobre la población de Tenochtitlan, la mayor parte de los historiadores dan un valor conservador entre 80.000 a 230.000 habitantes, más grande que la mayor parte de las ciudades europeas de su época, Constantinopla (con 200.000 habitantes), París (con 185.000) y Venecia (con 130.000). Otros historiadores dan otras estimaciones: Eduardo Noguera, basándose en mapas antiguos, calcula 50.000 casas y 300.000 habitantes; Soustelle calcula 700.000 habitantes al incluir la población de Tlatelolco y la de las isletas y ciudades satélites de la zona. Tlatelolco originalmente era una ciudad independiente del poder mexica, pero eventualmente fue sometida, absorbida y convertida en un suburbio de Tenochtitlan.
Organización
Instituciones de gobierno
La autoriadad máxima en la ciudad de México-Tenochtitlan era un tlatoani (tlahtoani 'orador'). El "imperio azteca" llamado por sus súbditos "triple alianza" fue inicialmente una alianza militar de tres ciudades: Tezcoco, Tlacopan y Tenochtitlan. Al frente de cada una de estas había un tlatoani que era la máxima autoridad en esa ciudad. Con el paso del tiempo la ciudad de Tenochtitlan fue prominente y de hecho las otras dos pasaron a estar sometidas de facto a las órdenes del tlatoani de Tenochtitlan que por eso se denominó huēy tlahtoani ('gran orador') para señalar su posición por encima de los otros dos. Este es el cargo al cual la historiografía europea llama "emperador azteca".
Todos los puestos de tlatoanis (náhuatl tlahtoqueh o tlahtoanih) eran cargos hereditarios. Además de los tlatoanis existían los "nobles" (náhuatl pīpiltin) con muchos de los cuales el tlatoani tenía relaciones de parentesco. A esa clase pertencía frecuentemente la esposa del "emperador". El resto de la sociedad estaba formada por guerreros, sacerdotes y los plebeyos (náhuatl macehualtin)
Economía
Aspectos culturales
Religión
Artículo principal: Religión mexica
Escultura azteca de un hombre sosteniendo un fruto del árbol del cacao.
La religión mexica fue la síntesis de las creencias y tradiciones milenarias de los antiguos pueblos mesoamericanos, de una complejidad que implicaba la existencia misma, la creación del universo y la situación del ser humano respecto a lo divino, ligada estrechamente a la agricultura y a la lluvia. El concierto humano tenía en la naturaleza divina su razón de ser e implicaba diversos conceptos, de los que los mexicas fueron los herederos de un núcleo religioso mesoamericano construido a lo largo de muchos siglos.
Según lo expuesto por el estudioso Alfredo López Austin, en la concepción mesoamericana la materia se integraba de una parte animada — visible, tangible — y otra con una carga interna con dos fuerzas, una luminosa, caliente y seca y otra fría, oscura y húmeda, semejante a la noción del cosmos (que sintetizaba una creencia cosmogónica en que la parte luminosa era la bóveda celeste hasta el sitio donde habitaba el sol — de característica masculina/paterna, productora de lluvia fecunda — y la oscura con el inframundo — femenina/materna receptora de la lluvia fecundadora y sitio de la concepción humana y natural). Los dioses estaban integrados de forma variada por esas dos materias y mantenían una comunicación constante con los humanos, los que podían llegar a "alojar" en los cuerpos mundanos de forma intensa (convirtiendo al ser habitado en el dios mismo, como en las fiestas en que sacrificaban a un noble que era habitado por Xipe Tótec) o de forma ligera provocando perversiones o virtudes.
Estas fuerzas impregnaban todo lo habitado en la Tierra y su equilibrio caracterizaba el orden micro y macrocósmico, que debía ser mantenido. En el caso mexica, una sólida élite sacerdotal detentaba el poder de comunicación y de equilibrio como forma de sometimiento ideológico con el grueso de la población, neófita en las explicaciones cosmogónicas. Las fiestas religiosas tenían como fin equilibrar la voluntad creadora frente a la destructora o nociva y así garantizar la continuidad de los ciclos, desde el vital hasta el agrícola. Fue hasta los pueblos del Posclásico que la combinación de estas creencias junto a la de la necesaria renovación vital y reciclaje de las fuerzas vitales tuvo en la sangre humana la expresión viva del ritual de la continuidad. Por ello, se realizaban sacrificios ya fuera a los humanos invadidos de las fuerzas divinas y que eran inmolados con el fin de la renovación de los poderes de los dioses «humanizados» o en la búsqueda del alimento (el agua preciosa o atl-tlachinolli) vital para el aseguramiento del tránsito celeste. A partir de la reforma de Tlacaélel, se concretó la creencia para los mexicas de que la sangre era el alimento de Tonatiuh, el cual era transportado por el cielo en dos enormes serpientes. Esta creencia tiene su representación en la Piedra del Sol. En relación con esto cabe mencionar que las elites política, religiosa y militar practicaban la antropofagia ritual con las víctimas de los sacrificios.
Quetzalcóatl era un dios antiguo, anterior a los mexicas del cual hay diferentes versiones: Para algunos era el creador del hombre, mientras que para otros era un dios civilizador identificado como Prometeo. El mito de Quetzalcóatl es muy interesante para entender la reacción de los mexicas ante la llegada de los conquistadores. Este dios también es conocido como el dios del viento bajo el nombre de Ehécatl, que es una de sus formas, y otra de sus formas es la de dios del agua y dios de la fertilidad. Quetzalcóatl es considerado hijo de la diosa virgen Coatlicue y hermano gemelo del dios Xólotl. Como introductor de la cultura, él trajo al hombre la agricultura y el calendario, y es patrón del las artes y de los oficios. En un mito azteca el dios Quetzalcóatl permitió ser seducido por Tezcatlipoca, pero se arrojó a sí mismo a una pira funeraria lleno de arrepentimiento. Tras su muerte su corazón se convirtió en el lucero de la mañana, y como tal es vinculado con la divinidad Tlahuizcalpantecuhtli. En cualquier caso, este dios, descrito como un ser de rostro blanco y barbado, era un dios pacífico y civilizador, opuesto a los sacrificios humanos, que intentó detener esta práctica ritual. Al fracasar en su propósito, emigró hacia el este, prometiendo que un día regresaría en un año determinado de la cuenta mexica. Esto afectó en la actitud de los mexicas antes de la llegada de los primeros españoles (Hernán Cortés).
Templo Mayor
Artículo principal: Templo Mayor
Chac Mool encontrado en las ruinas del Templo Mayor.
En el centro de la ciudad se encontraba el Templo Mayor, un recinto amurallado (con un muro en forma de serpiente, coatepantli) donde se encontraban los principales templos y la Casa de los jóvenes (telpuchcalli). Cerca de ahí se encontraba el palacio de Axayácatl, que disponía de 100 habitaciones con baño propio para los visitantes y embajadores. Fue ahí donde se alojaron los hombres de Cortés, junto con sus aliados tlaxcaltecas.
El palacio de Moctezuma tenía varios anexos. Uno de ellos era la casa de las fieras: dos recintos donde se cuidaban animales de gran parte de Mesoamérica. Un recinto estaba dedicado a las aves de rapiña y el otro a una gran variedad de animales, que incluía aves, reptiles y mamíferos. Alrededor de 300 personas estaban encargadas del cuidado de los animales. Existía también un jardín botánico dedicado especialmente a las plantas medicinales. Otra sección era una especie de acuario, que contenía 10 estanques de agua salada y 10 estanques de agua dulce para peces y aves acuáticas.
Los canales se cruzaban por puentes de madera que de noche eran removidos. Fue tratando de cruzar estos canales de noche que los invasores perdieron la mayor parte del oro que habían robado del palacio de Moctezuma. El trazo de los canales aún se conserva en el trazo de algunas avenidas de la actual Ciudad de México como México-Tacuba, Calzada del Tepeyac o Calzada de Tlalpan.
Artes
El pueblo mexica fue un buen pueblo escultor ya que podían realizar esculturas de todos los tamaños en las que plasmaban temas religiosos o de la naturaleza. Captaban la esencia de lo que querían representar y luego realizaban sus obras con todo detalle. En las esculturas más grandes solían representar dioses y reyes. Las más pequeñas las utilizaban para representaciones de animales y objetos comunes. Los mexicas utilizaron la piedra y la madera y a veces decoraban las esculturas con pintura de colores o incrustaciones de piedras preciosas.
La música, canto y danza acompañaba a todas las ceremonias de caracter religioso, los matrimonios, los funerales, los sacrificios, las de caracter político como la ascención de un nuevo dirigente, las de caracter guerrero e incluso las festividades relacionadas con los ciclos calendáricos. Los bailes religiosos se realizaban en los patios de los templos. Algunos instrumentos musicales usados son Teponaztli, Tecomapiloa, Omichicahuaztli, Huehuetl, Coyolli, Chililitli, Chicahuaztli, Cacalachtli, Ayotl, Ayacahtli, Tetzilacatl, Ayoyotes.
Investigadores y estudiosos
* Siglo XVI
Fray Bernardino de Sahagún, Fray Toribio de Benavente, "Motolinia", Fray Diego de Durán, Fray Juan de Torquemada
Siglo XVII
Hernando de Alvarado Tezozómoc, Fernando de Alva Ixtlilxóchitl, Diego Muñoz Camargo, Francisco de San Antón Muñón Chimalpahin, Juan Bautista Pomar, Carlos de Sigüenza y Góngora
Siglo XVIII
Lorenzo Boturini Benaducci, Francisco Xavier Clavijero.
Siglo XIX
Alfredo Chavero, Manuel Gamio, Edward King Kinsborough, Antonio León y Gama, Manuel Orozco y Berra, Francisco del Paso y Troncoso, Antonio Peñafiel..
* Siglos XX y XXI
Robert Barlow, Frances Berdan, Ignacio Bernal, Woodrow Borah, Pedro Carrasco, Alfonso Caso, Víctor Manuel Castillo Farreras, Marco Antonio Cervera Obregón, Charles E. Dibble, Justino Fernández, Enrique Florescano, Angel María Garibay Kintana, Ross Hassig, Joaquín Galarza, Paul Gendrop, Charles Gibson, Serge Gruzinski, Wigberto Jiménez Moreno, Friederich Katz, Yuri Knorosov, Patrick Johansson, Miguel León-Portilla, James Lockhart, Alfredo López Austin, Leonardo López Luján, Ignacio Marquina, Eduardo Matos Moctezuma, Federico Navarrete Linares, Eduardo Noguera, Angel Palerm, Esther Paztory, William T. Sanders, Laurette Séjourné, Eduard Seler, Leonard Schultze-Jena, Felipe Solís, Jacques Soustelle, Tzvetan Todorov, Paul Westheim.
Los mexicas fueron el último pueblo mesoamericano que condensó una rica y compleja tradición religiosa, política, cosmológica, astronómica, filosófica y artística aprendida y desarrollada por los pueblos de Mesoamérica a lo largo de muchos siglos. Junto con los mayas son el tema más estudiado de la historia mesoamericana dado que se conservan fuentes documentales y arqueológicas, así como numerosos testimonios hechos en su mayoría de forma posterior por sobrevivientes de la Conquista de México. La numerosa cantidad de estudios sobre los mexicas hechos por investigadores de todo el mundo hace difícil una síntesis o un panorama general por la especialización de los estudios y las numerosas polémicas, que han permitido desechar conceptos y términos indígenas inadecuados apoyados en la lingüística, la antropología y la arqueología, los cuales durante muchos años fueron usados por estudiosos de los mexicas, basados en interpretaciones modernas y en muchos casos eurocentristas.
La mitología mexica, siendo muy diversa, pero hecha bajo el mandato virtual de Tlacaélel, situó el origen mítico en Chicomóztoc (náhuatl: chicome-oztotli-co, 'Lugar de las siete cuevas' )?, sitio relacionado con Aztlán — de donde viene el etnónimo azteca —, aunque no existe consenso sobre el punto exacto donde se encuentre el sitio por tratarse de un sitio mítico. La lengua de los mexicas era el náhuatl clásico, que actualmente es la lengua indígena con la mayor comunidad lingüística en México. El etnónimo azteca fue popularizado por investigadores muy posteriores a su tiempo. Sin embargo, cabe mencionar que los mexicas no se llamaban a sí mismos de esa forma, sino que fue resultado de una mala designación posterior; y que las crónicas posteriores los nombraron en todo momento como «mexicanos» o «los de México».
A la llegada de los españoles, los mexicas mantenían relaciones de tensión con los altépetl sometidos, a los que les imponían fuertes cargas tributarias. Esta situación fue aprovechada por los recién llegados en 1519, que rápidamente establecieron alianzas con los zempoaltecas y los tlaxcaltecas. Tras la caída de México-Tenochtitlan, la élite gobernante mexica fue sometida e integrada gradualmente a la sociedad colonial, recuperando muchos de ellos cargos y privilegios. El resto de la sociedad mexica sufrió una serie de colapsos -principalmente el demográfico- en todas sus estructuras pero fueron muchas las continuidades y resistencias que permanecieron por mucho tiempo y hasta nuestros días en los pueblos indígenas de México, aunque el grueso de la población entró en un proceso de una caída demográfica histórica en menos de un siglo sufrida por todos los pueblos indígenas por las nuevas enfermedades europeas y la explotación española.
Terminología
Atl Tlachinolli.
En la historiografía de mesoamerica aparecen los términos nahuas, mexicas y aztecas como vagamente equivalentes. Sin embargo, no deben ser tomados como sinónimos. Estos tres términos aparecen cuando se habla de los habitantes que se situaron en el Valle de Anáhuac, principalmente en el islote de Tenochtitlan durante el siglo XVI:
* El término nahua se refiere todos aquellos que hablaron o actualmente hablan la lengua nahua (náhuatl). Durante la conquista, los habitantes de la Gran Tenochtilan eran en su mayoría nahuas, sin embargo no eran los únicos de Mesoamérica. Y existían enclaves nahuas en todo el centro de México e incluso tan al sur como El Salvador (señoría de Cuscatlán) y Nicaragua (Nicaraos).
* Los nahuas que habitaban en las zonas de Tenochtitlán y de Tlatelolco eran conocidos como "mexicas" debido a que se autodenominaban a sí mismos mēhxicah. Las crónicas españolas del siglo XVI modificaron la palabra y los nombraron "mexicanos". Tal cual es como aparecen en la historia colonial. Sin embargo, los nahuas de Tezcoco y Tlacopan que participaron como aliados de los mexicas y a veces son considerados parte de los aztecas por tener el mismo origen, se denominaban a sí mismos acolhuas y tepanecas respectivamente.
* Finalmente desde el siglo XIX en adelante, la mayoría de historiadores fuera de México han usado el nombre la denominación de "azteca", para referirse a los mexicas (y frecuentemente también a sus aliados de la triple alianza). El nombre azteca se refiere al mito narrado por las crónicas coloniales según la cual los mexicas, los acolhuas y los tepanecas habían salido de un lugar llamado Aztlán.
Historia
Orígenes
Coatlicue, la madre de los dioses mexicas. Museo Nacional de Antropología, Ciudad de México.
Artículo principal: Origen de los mexicas
El origen de los mexicas se sitúa entre los grupos hablantes de náhuatl del norte del actual México y antecesores de los asentados durante la llamada etapa chichimeca. Tradicionalmente se pensó que hubo una división rasa entre Aridoamérica — con grupos cazadores-recolectores principalmente — y Mesoamérica, con pueblos sedentarios y agricultores. Por los estudios más recientes se sabe que no fue así y que la diversidad étnica permitió a muchos grupos de origen chichimeco poseer diversos grados de estratificación y sedentarismo, según las variantes regionales y las condiciones ambientales donde se asentaron. Por ello al tener un contacto mayor con grupos mesoamericanos adoptan modos y usos civiles que tenían ya de alguna forma en el norte del actual México.
En el siglo XII ocurrió la desintegración de Tollan, provocando ello una dispersión demográfica de grupos tolteca-chichimecas que avanzaron sobre Cholula, ocupándola luego de derrotar a los grupos olmeca-xicalancas ahí asentados con la ayuda militar concertada por los jefes Icxicóuatl y Quetzalteueyac, líderes de los cholultecas, en Chicomoztoc. Ahí obtuvieron el apoyo de los totomiauque, los cuauhtinchantlacas, los acolhúas chichimecas, los texcaltecas o tlaxcaltecas, los malpantlecas, los zacatecas y los tzauctecas. Dicha alianza militar derrotó a los olmeca-xicalancas asentados en el altiplano central de los altepetl de Xochimilco, Ayapanco, Teciuhquemecan, Texalucan, Tilihuacan, Cuiloc y Auzolco, provocando el asentamiento y procesos mayores de interrelación étnica.[cita requerida] Grupos chichimecas inmigrantes del norte no cesarán de migrar hacia el Altiplano Central y los valles de Puebla y Tlaxcala, originando mayores conflictos y alianzas entre altépetl.
Dicha migración dio origen a la formación de núcleos poblacionales, teniendo como el más importante de los siglos XII y XIII a Chalco-Amaquemecan, que agrupó cuatro enormes cabeceras con doce señoríos y dieciocho grupos étnicos.[cita requerida] La estructura derivada de estos pueblos que integran altépetl de mayor o menor poder será a la que los mexicas lleguen como la última gran migración hacia el centro del país en búsqueda de un sitio para asentarse, dado que el uso general en la resolución de conflictos no se hacía por lo general con la parte bélica que implicaba la conquista de un altépetl o su destrucción, sino la migración, integrando o desintegrando señoríos (como el caso de Xaltocan con los otomíes) y disponiendo de la movilidad de amplios grupos de poblaciones por parte de los ganadores.
Llegada a la Cuenca de México
Primera página del Códice Boturini.
Los mexicas fueron la última gran migración chichimeca al Altiplano Central, lo cual ocurrió entre los siglos XII y XIV. El mito mexica oficial enuncia su origen mítico en Aztlán, una isla originaria de donde partieron por designios divinos. La evidencia histórica muestra — a excepción de las hipótesis de Wigberto Jiménez-Moreno y Paul Kirchoff que las sitúan en la isla de Mexcaltitlán Nayarit o en el sur de Guanajuato, respectivamente — que la idea de Aztlán responde como muchos otros simbolismos y difrasismos mexicas, a una concepción mítica y arquetípica del islote de México-Tenochtitlan, en el que el mito se fraguó ya con el esplendor de dicha urbe, además de que las fuentes documentales mencionan una asimilación de lo mesoamericano desde las primeras etapas de la migración. Según los mexicas, la salida de la isla se hizo en siete grupos o calpultin del que era el más fuerte los huitznahuaque, que tenían como dios tutelar a Huitzilopochtli, acompañados de los teomamaques o sacerdotes que portaban los diversos tlaquimilollis o bultos sagrados, que contenían despojos de los antepasados o diversos objetos muy sagrados para las aún tribus.
El Códice Boturini enuncia la ruta oficial hecha por los mexicas, que incluyó sitios de Hidalgo y México de los que fueron sucesivamente expulsados. Para este tiempo muchos altépetl ya contaban con siglos de asentamiento y con un grado superior de civilización y asimilación de la tradición mesoamericana, de la que los mexicas abrevarán todo su conocimiento. El altépetl de Texcoco de los acolhúas incluso en la etapa de mayor esplendor mexica siguió conservando supremacía intelectual sobre México-Tenochtitlan (con una amoxcalli o casa de los libros esplendorosa) y una postura moral sobre los mexica de tipo noble y como poseedores de una toltecáyotl más antigua.
Al arribar a la Cuenca de México los mexicas encontraron un panorama político complejo y asentado, así como el sometimiento por parte de los tepanecas de Azcapotzalco a casi todos los altepetl. Luego de salir expulsados de Chapultepec por los altépetl de Azcapotzalco, Xaltocan, Culhuacan y Xochimilco, se asientan en Tizapan, dominio territorial de Culhuacan, el cual abandonan por la dureza de las condiciones y un enfrentamiento con los culhuacas, yendo hacia la región de Texcoco antes de elegir un islote donde ya existían asentamientos previos, según evidencias arqueológicas.
Según la historia oficial aceptada, en un islote al poniente del Lago de Texcoco, fundaron los mexicas México-Tenochtitlan en el año 2 Calli o 1325 en donde se cumplió, según el mito oficial, la profecía de un águila devorando una serpiente sobre un nopal. Ahora se sabe que los mexicas se establecieron previamente en diversas poblaciones, incluso fundaron algunas ciudades (como ejemplo Huixachtitlan), la información codificada en los documentos revela que ya habitaban el islote desde 1274. El asentamiento final incluyó la aceptación de Azcapotzalco como altepetl supremo, tributándole periódicamente y una condición general de obediencia. El islote estaba crecido de tulares, carrizos y una rica diversidad acuática que les permitirá la subsistencia así como una posición militar estratégica, si bien los primeros años sus condiciones de vida serán precarias.
Territorio
La Cuenca de México en el Posclásico tardío.
Localización
México-Tenochtitlan estaba ubicado sobre un islote al occidente del Lago de Texcoco, en la zona lacustre de la Cuenca de México. El dominio mexica ocupó la mayor parte del centro y sur de la actual República Mexicana, se extendía, desde el poniente del valle de Toluca, abarcando casi todos los estados de Veracruz, Puebla, en el centro, Hidalgo, México y Morelos, en el sur; gran parte de los estados de Guerrero y Oaxaca, así como la Costa de Chiapas hasta la frontera con Guatemala. Sin embargo, quedaban fuera de su dominio los señoríos de Meztitlán (en Hidalgo), Teotitlán y Tututepec (en Oaxaca), purépechas (en Michoacán), Yopitzingo (en Guerrero) y Tlaxcala.
La Cuenca de México es una entidad geográfica de más de 7800 kilómetros cuadrados de superficie que se localiza en la parte meridional del Altiplano Central en la República Mexicana. Se trata de una cuenca limitada por cadenas de altas montañas en forma de anfiteatro, que tenía en medio un sistema lacustre integrado por los lagos Zumpango, Xaltocan, Texcoco, Xochimilco y Chalco. Donde el nivel era bajo y las aguas dulces, como en los lagos de Xochimilco y Chalco, era posible el cultivo chinampero. Entre los 2270 y los 2750 metros sobre el nivel del mar está comprendida la zona de somonte, cuyas tierras fértiles son propicias para el desarrollo de bosques así como para la práctica agrícola extensiva. A partir de los 2750 metros sobre el nivel del mar las laderas están dominadas por bosques de coníferas y pobladas por fauna mayor. Pese a estar situada al sur del Trópico de Cáncer, la cuenca de México contaba en la época prehispánica con un clima templado con precipitaciones medias de 700 milímetros anuales.
Estado
Artículo principal: Estado Mexica
Sus armas eran: Lanza de madera con punta de obsidiana, el arco y la flecha con punta de obsidiana, y la macana llamada macuahuitl que era un barrote o garrote de menos de un metro de largo con afiladas hojas de obsidiana incrustadas (capaces de matar o herir gravemente) y el átlatl, palanca para arrojar jabalinas tan efectiva que incluso podía atravesar mallas de acero (como lo experimentaron los españoles). Para defenderse tenían un escudo llamado chimalli hecho de madera y reforzado con tela o pieles ricamente pintadas y decorados con plumas; yelmos de madera zoomorfos cubiertos con cuero también decorados y como armaduras cotas de algodón acolchado, de un tejido tan apretado que las flechas no lo atravesaban.
Los altépetl sometidos por el pueblo mexica no formaban un sistema político unificado sino, mejor dicho, un sistema de tributo a Tenochtitlan. Entre los pueblos nahuas, el dirigente más importante era llamado huey tlatoque ('gran jefe'), también conocido como huey tlatoani ('el que habla').
Después de la formación de la Triple Alianza, el modelo político mexica se asentó definitivamente como una monarquía electiva. Un consejo se encargaba de elegir al huey tlatoani, el cual, ya elegido, le daban facultades absolutas y sin restricción. Sin embargo, se sospecha que un huey tlatoani, Tízoc, fue envenenado por el consejo, por ser considerado inepto y débil. Es destacable que factores religiosos y cosmogónicos incidan en la formación de un gobierno tripartita como el de la Triple Alianza (donde México-Tenochtitlan llevaba el mayor poder y la mayor parte proporcional de tributos) luego de la derrota del poderío tepaneca y el sometimiento del altepetl de Azcapotzalco, ya que no fue la primera vez en formarse gobiernos de ese tipo.
Al momento de gobernar Moctezuma Xocoyotzin tributaban otros 38 altépetl (según el Códice Mendoza), en donde el tributo era el elemento central de sometimiento así como la cesión de tierras donde trabajaban labriegos de paga (mayeques) y el producto obtenido iba directamente al tlatoani; la aceptación de la deidad principal mexica, el suministro de hombres a los contingentes militares, el avituallamiento de los mismos al paso hacia una campaña de conquista y dirimir asuntos políticos y jurídicos en Tenochtitlan. Por ello es impreciso hablar de un imperio, dado que Tenochtitlan no buscaba una extensión geográfica per se o una unidad estatal o nacional sino un mayor allegamiento de recursos y obediencia al huey tlatoani. Fueron los más los altepetl que prefirieron tributar en lugar de recibir una expedición militar que quemara su templo principal y arrojara su deidad por las escalinatas (símbolo incluso representado iconográficamente en los códices de sometimiento de un altepetl).
En los altepetl más importantes residía además un calpixque o recaudador que centraba su actividad en la tributación. Los altepetl que aceptaban de forma expresa el dominio mexica les era permitido mantener sus formas y organizaciones administrativas y políticas así como deidades siempre y cuando fueran debajo de Huitzilopochtli. Solo en regiones importantes, de contención a otras etnias o donde había una rebelión abierta residían funcionarios mexicas con atribuciones de tlatoanis. Por más de 50 años y hasta la tasación hecha por el oidor Valderrama esta estructura se mantendrá con pocos cambios en los pueblos indígenas del centro de la Nueva España.
Ciudad
Artículo principal: México-Tenochtitlan
Escultura que rememora el momento en que los mexicas encontraron la señal para la fundación de su ciudad (Tenochtitlán) dada por Huitzilopochtli. La escultura se encuentra en la Ciudad de México.
Originalmente, Tenochtitlan fue construido en un pequeño islote en el lago de Texcoco primitivo que de forma sucesiva fue ampliado artificialmente hasta quedar unido a los islotes de Tlatelolco, Nonoalco, Tultenco y Mixhuca, mediante una ingeniería hidráulica de rellenos, pilotes y canales internos, así como diques contenedores de aguas y puentes hasta alcanzar unos 13,5 kilómetros cuadrados. No existe un consenso sobre la población de Tenochtitlan, la mayor parte de los historiadores dan un valor conservador entre 80.000 a 230.000 habitantes, más grande que la mayor parte de las ciudades europeas de su época, Constantinopla (con 200.000 habitantes), París (con 185.000) y Venecia (con 130.000). Otros historiadores dan otras estimaciones: Eduardo Noguera, basándose en mapas antiguos, calcula 50.000 casas y 300.000 habitantes; Soustelle calcula 700.000 habitantes al incluir la población de Tlatelolco y la de las isletas y ciudades satélites de la zona. Tlatelolco originalmente era una ciudad independiente del poder mexica, pero eventualmente fue sometida, absorbida y convertida en un suburbio de Tenochtitlan.
Organización
Instituciones de gobierno
La autoriadad máxima en la ciudad de México-Tenochtitlan era un tlatoani (tlahtoani 'orador'). El "imperio azteca" llamado por sus súbditos "triple alianza" fue inicialmente una alianza militar de tres ciudades: Tezcoco, Tlacopan y Tenochtitlan. Al frente de cada una de estas había un tlatoani que era la máxima autoridad en esa ciudad. Con el paso del tiempo la ciudad de Tenochtitlan fue prominente y de hecho las otras dos pasaron a estar sometidas de facto a las órdenes del tlatoani de Tenochtitlan que por eso se denominó huēy tlahtoani ('gran orador') para señalar su posición por encima de los otros dos. Este es el cargo al cual la historiografía europea llama "emperador azteca".
Todos los puestos de tlatoanis (náhuatl tlahtoqueh o tlahtoanih) eran cargos hereditarios. Además de los tlatoanis existían los "nobles" (náhuatl pīpiltin) con muchos de los cuales el tlatoani tenía relaciones de parentesco. A esa clase pertencía frecuentemente la esposa del "emperador". El resto de la sociedad estaba formada por guerreros, sacerdotes y los plebeyos (náhuatl macehualtin)
Economía
Aspectos culturales
Religión
Artículo principal: Religión mexica
Escultura azteca de un hombre sosteniendo un fruto del árbol del cacao.
La religión mexica fue la síntesis de las creencias y tradiciones milenarias de los antiguos pueblos mesoamericanos, de una complejidad que implicaba la existencia misma, la creación del universo y la situación del ser humano respecto a lo divino, ligada estrechamente a la agricultura y a la lluvia. El concierto humano tenía en la naturaleza divina su razón de ser e implicaba diversos conceptos, de los que los mexicas fueron los herederos de un núcleo religioso mesoamericano construido a lo largo de muchos siglos.
Según lo expuesto por el estudioso Alfredo López Austin, en la concepción mesoamericana la materia se integraba de una parte animada — visible, tangible — y otra con una carga interna con dos fuerzas, una luminosa, caliente y seca y otra fría, oscura y húmeda, semejante a la noción del cosmos (que sintetizaba una creencia cosmogónica en que la parte luminosa era la bóveda celeste hasta el sitio donde habitaba el sol — de característica masculina/paterna, productora de lluvia fecunda — y la oscura con el inframundo — femenina/materna receptora de la lluvia fecundadora y sitio de la concepción humana y natural). Los dioses estaban integrados de forma variada por esas dos materias y mantenían una comunicación constante con los humanos, los que podían llegar a "alojar" en los cuerpos mundanos de forma intensa (convirtiendo al ser habitado en el dios mismo, como en las fiestas en que sacrificaban a un noble que era habitado por Xipe Tótec) o de forma ligera provocando perversiones o virtudes.
Estas fuerzas impregnaban todo lo habitado en la Tierra y su equilibrio caracterizaba el orden micro y macrocósmico, que debía ser mantenido. En el caso mexica, una sólida élite sacerdotal detentaba el poder de comunicación y de equilibrio como forma de sometimiento ideológico con el grueso de la población, neófita en las explicaciones cosmogónicas. Las fiestas religiosas tenían como fin equilibrar la voluntad creadora frente a la destructora o nociva y así garantizar la continuidad de los ciclos, desde el vital hasta el agrícola. Fue hasta los pueblos del Posclásico que la combinación de estas creencias junto a la de la necesaria renovación vital y reciclaje de las fuerzas vitales tuvo en la sangre humana la expresión viva del ritual de la continuidad. Por ello, se realizaban sacrificios ya fuera a los humanos invadidos de las fuerzas divinas y que eran inmolados con el fin de la renovación de los poderes de los dioses «humanizados» o en la búsqueda del alimento (el agua preciosa o atl-tlachinolli) vital para el aseguramiento del tránsito celeste. A partir de la reforma de Tlacaélel, se concretó la creencia para los mexicas de que la sangre era el alimento de Tonatiuh, el cual era transportado por el cielo en dos enormes serpientes. Esta creencia tiene su representación en la Piedra del Sol. En relación con esto cabe mencionar que las elites política, religiosa y militar practicaban la antropofagia ritual con las víctimas de los sacrificios.
Quetzalcóatl era un dios antiguo, anterior a los mexicas del cual hay diferentes versiones: Para algunos era el creador del hombre, mientras que para otros era un dios civilizador identificado como Prometeo. El mito de Quetzalcóatl es muy interesante para entender la reacción de los mexicas ante la llegada de los conquistadores. Este dios también es conocido como el dios del viento bajo el nombre de Ehécatl, que es una de sus formas, y otra de sus formas es la de dios del agua y dios de la fertilidad. Quetzalcóatl es considerado hijo de la diosa virgen Coatlicue y hermano gemelo del dios Xólotl. Como introductor de la cultura, él trajo al hombre la agricultura y el calendario, y es patrón del las artes y de los oficios. En un mito azteca el dios Quetzalcóatl permitió ser seducido por Tezcatlipoca, pero se arrojó a sí mismo a una pira funeraria lleno de arrepentimiento. Tras su muerte su corazón se convirtió en el lucero de la mañana, y como tal es vinculado con la divinidad Tlahuizcalpantecuhtli. En cualquier caso, este dios, descrito como un ser de rostro blanco y barbado, era un dios pacífico y civilizador, opuesto a los sacrificios humanos, que intentó detener esta práctica ritual. Al fracasar en su propósito, emigró hacia el este, prometiendo que un día regresaría en un año determinado de la cuenta mexica. Esto afectó en la actitud de los mexicas antes de la llegada de los primeros españoles (Hernán Cortés).
Templo Mayor
Artículo principal: Templo Mayor
Chac Mool encontrado en las ruinas del Templo Mayor.
En el centro de la ciudad se encontraba el Templo Mayor, un recinto amurallado (con un muro en forma de serpiente, coatepantli) donde se encontraban los principales templos y la Casa de los jóvenes (telpuchcalli). Cerca de ahí se encontraba el palacio de Axayácatl, que disponía de 100 habitaciones con baño propio para los visitantes y embajadores. Fue ahí donde se alojaron los hombres de Cortés, junto con sus aliados tlaxcaltecas.
El palacio de Moctezuma tenía varios anexos. Uno de ellos era la casa de las fieras: dos recintos donde se cuidaban animales de gran parte de Mesoamérica. Un recinto estaba dedicado a las aves de rapiña y el otro a una gran variedad de animales, que incluía aves, reptiles y mamíferos. Alrededor de 300 personas estaban encargadas del cuidado de los animales. Existía también un jardín botánico dedicado especialmente a las plantas medicinales. Otra sección era una especie de acuario, que contenía 10 estanques de agua salada y 10 estanques de agua dulce para peces y aves acuáticas.
Los canales se cruzaban por puentes de madera que de noche eran removidos. Fue tratando de cruzar estos canales de noche que los invasores perdieron la mayor parte del oro que habían robado del palacio de Moctezuma. El trazo de los canales aún se conserva en el trazo de algunas avenidas de la actual Ciudad de México como México-Tacuba, Calzada del Tepeyac o Calzada de Tlalpan.
Artes
El pueblo mexica fue un buen pueblo escultor ya que podían realizar esculturas de todos los tamaños en las que plasmaban temas religiosos o de la naturaleza. Captaban la esencia de lo que querían representar y luego realizaban sus obras con todo detalle. En las esculturas más grandes solían representar dioses y reyes. Las más pequeñas las utilizaban para representaciones de animales y objetos comunes. Los mexicas utilizaron la piedra y la madera y a veces decoraban las esculturas con pintura de colores o incrustaciones de piedras preciosas.
La música, canto y danza acompañaba a todas las ceremonias de caracter religioso, los matrimonios, los funerales, los sacrificios, las de caracter político como la ascención de un nuevo dirigente, las de caracter guerrero e incluso las festividades relacionadas con los ciclos calendáricos. Los bailes religiosos se realizaban en los patios de los templos. Algunos instrumentos musicales usados son Teponaztli, Tecomapiloa, Omichicahuaztli, Huehuetl, Coyolli, Chililitli, Chicahuaztli, Cacalachtli, Ayotl, Ayacahtli, Tetzilacatl, Ayoyotes.
Investigadores y estudiosos
* Siglo XVI
Fray Bernardino de Sahagún, Fray Toribio de Benavente, "Motolinia", Fray Diego de Durán, Fray Juan de Torquemada
Siglo XVII
Hernando de Alvarado Tezozómoc, Fernando de Alva Ixtlilxóchitl, Diego Muñoz Camargo, Francisco de San Antón Muñón Chimalpahin, Juan Bautista Pomar, Carlos de Sigüenza y Góngora
Siglo XVIII
Lorenzo Boturini Benaducci, Francisco Xavier Clavijero.
Siglo XIX
Alfredo Chavero, Manuel Gamio, Edward King Kinsborough, Antonio León y Gama, Manuel Orozco y Berra, Francisco del Paso y Troncoso, Antonio Peñafiel..
* Siglos XX y XXI
Robert Barlow, Frances Berdan, Ignacio Bernal, Woodrow Borah, Pedro Carrasco, Alfonso Caso, Víctor Manuel Castillo Farreras, Marco Antonio Cervera Obregón, Charles E. Dibble, Justino Fernández, Enrique Florescano, Angel María Garibay Kintana, Ross Hassig, Joaquín Galarza, Paul Gendrop, Charles Gibson, Serge Gruzinski, Wigberto Jiménez Moreno, Friederich Katz, Yuri Knorosov, Patrick Johansson, Miguel León-Portilla, James Lockhart, Alfredo López Austin, Leonardo López Luján, Ignacio Marquina, Eduardo Matos Moctezuma, Federico Navarrete Linares, Eduardo Noguera, Angel Palerm, Esther Paztory, William T. Sanders, Laurette Séjourné, Eduard Seler, Leonard Schultze-Jena, Felipe Solís, Jacques Soustelle, Tzvetan Todorov, Paul Westheim.
martes, 16 de marzo de 2010
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